PERSECUCIÓN A LOS URRISTAS DE LOS 30s
«Allí está esa foto en [el penal] el Frontón; aparecen en esa fotografía el que escribe estas líneas Castro Bulnes abrazado con el doctor Andrés Echevarría Maurtua; a la izquierda [...] el Cdte. Acha; y a la derecha del Dr. Echevarría el Sr. Macedo, arrodillado el jovencito Quesada [aun con su camisa negra]; integrando la foto, el guardián del Frontón custodiando a sus víctimas. [...] se deportó a los señores Dres. Luis A. Flores, Abelardo Solís y al gran patricio de la causa sanchezcerrista Sr. don Manuel Diez Canseco de la Romaña, y estando en el exilio se mandaron soplones para victimarlos, fueron atacados, apaleados, y a raíz de ello murió Abelardo Solís, leal e íntegro dirigente urrista, cuyos restos aún no han sido traídos al Perú. Cuantas noches los señores Mujica Gallo, dilectos y buenos amigos y correligionarios fueron perseguidos a balazos por todo Lima y balnearios. En fin, los que como yo han vivido en seis años de ese régimen [de Óscar R. Benavides (1933-39)] no podrán olvidarlo. Preso en el Frontón, en el Real Felipe, en el Panóptico, en el Sexto, en la Prefectura, en Arequipa donde pagué 500 días de emergencia, tan solo por ser consecuente a Sánchez Cerro; honor que nadie ni nada podrá arrancarme mientras viva, ni las prisiones, ni los vejámenes, ni el dolor arrancado con la pérdida de seres queridos como mi madre, hijas, han podido influir a que decline de vivir políticamente para defender tan noble causa urrista, que es la del Perú.»
—Isaac Castro Bulnes, Secr. Gral. del Comité Nacional de Emergencia del P.U.R. (1956).















