Son muchísimas las cosas que nos preocupan y nos quitan el sueño y los pensamientos todos los días. Son muchísimas las situaciones que cada día nos hacen perder la paz y la tranquilidad de la fe. ¿Por qué será? ¿Por qué perdemos “los estribos” con tanta facilidad? ¿Por qué se nos nubla el horizonte que hasta ayer teníamos tan claro y de golpe vemos todo negro? Bueno, puede haber muchas las respuestas. Una de ellas puede tener que ver con lo que hablamos al principio sobre los sentimientos. Somos humanos, somos débiles y no siempre estamos como queremos estar o somos lo que queremos ser. Muchas cosas también se deben a situaciones que están ajenas a nosotros y nos perturban, pero también muchas tienen que ver con nosotros mismos, tienen que ver con nuestra falta de fidelidad y previsión. ¿Cómo? ¿Cuál es, entonces, el servidor fiel y previsor, a quien el Señor ha puesto al frente de su personal, para distribuir el alimento en el momento oportuno? Somos servidores de los demás, dice el Evangelio, y cuando nos olvidamos de eso, perdemos el eje, perdemos el centro, y no experimentamos de que a Jesús se lo encuentra en el amor concreto de cada día y Él nos vendrá a buscar a la hora menos pensada y quiere encontrarnos sirviendo, amando. De ahí esa frase tan linda de la Madre Teresa: “Quien no vive para servir, no sirve para vivir” En definitiva, estar prevenidos quiere decir estar listo para amar, amar ahora, no esperar otra cosa. “Feliz aquel servidor a quien su señor, al llegar, encuentre ocupado en este trabajo.” Ese es nuestro trabajo, esa es nuestra ocupación. Encontrar la felicidad haciendo algo concreto y silencioso por los demás. El que vive así vive sin temor y puede encontrar a Jesús desde ahora, anhelando encontrarlo algún día cuando venga, no sabemos cuándo, pero cuando venga.
¿Estás prevenido? ¿Estás pre-viendo su venida? ¿La deseas? o mejor dicho… ¿Estás amando? ¿Estás haciendo algo por alguien? ¿Estás viviendo para servir o para que los otros te sirvan? ¿Estás aprovechando tu vida en algo que vale la pena o vivís distraído en las cosas que vos te armaste creyendo que valen la pena?
Seamos previsores. Trabajemos por los demás, que Jesús nos encuentre trabajando, haciendo algo y no esperando que las cosas “caigan” del cielo, Dios no hace “asistencialismo”, sino que nos da la fuerza y el amor para que hagamos lo que nosotros tenemos que hacer.
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P. Rodrigo Aguilar
August 26, 2026 3.7K 9