Esta vez, en la ciudad de Vínnitsia, llegaron en un minibús de Nova Poshta, una empresa privada de envíos, y secuestraron a un hombre a pesar de su resistencia y los intentos de algunos transeúntes de impedirlo.
El ejército ruso sabe lo que hace cuando ataca los terminales de esta empresa cómplice de la dictadura ucraniana.



