Job 23.1 al 17* En este pasaje se nos muestra el profundo clamor de… — ❇️LBN Multisede — TG.ME

*Job 23.1 al 17*
En este pasaje se nos muestra el profundo clamor de un corazón que, en medio de la aflicción y el dolor, busca comprender los propósitos soberanos de Dios. En lugar de apartarse del Creador, la verdadera fe anhela acercarse a Él, buscando refugio en su presencia y descanso en su justicia perfecta. Aunque nos enfrentemos a misterios inexplicables en nuestra travesía y las preguntas sobre el sufrimiento parezcan abrumarnos, este texto nos anima a mantenernos firmes en la integridad, con la plena certeza de que nuestro caminar está bajo la mirada amorosa de Dios y que su gracia redentora es suficiente para disipar toda duda y condenación.

23.1 y siguientes Job continuó su réplica, diciendo que su sufrimiento sería más soportable si supiera el porqué del mismo. Si hubiera algún pecado por el cual necesitara arrepentirse, ¡lo hubiera hecho! Sabía que los malos habrían de ser castigados; sabía que Dios lo reivindicaría si él lo decidía. De todos los ejemplos de maldad en el mundo, su gran deseo era que Dios limpiara su nombre, probara su rectitud y explicara por qué había sido elegido para recibir todas estas calamidades. Job trataba de hacer que sus amigos vieran que las preguntas acerca de Dios, de la vida y de la justicia no son tan simples como ellos suponían.

23.10 En el capítulo 22, Elifaz había tratado de condenar a Job al identificar algún pecado secreto que pudiera haber cometido. Aquí Job declara su confianza en su propia integridad y en la justicia de Dios. Siempre tenemos la posibilidad de tener pecados escondidos en nuestra vida, pecados que ni siquiera conocemos, especialmente cuando los estándares de Dios son tan altos y nuestro desempeño tan imperfecto. Si somos verdaderos creyentes, todos nuestros pecados nos son perdonados debido a lo que Cristo hizo en la cruz a nuestro favor. La Biblia también nos enseña que aun si nuestro corazón nos condena, Dios es más grande que nuestros corazones. Su perdón y su limpieza son suficientes; invalidan las dudas que perturban nuestra mente. El Espíritu Santo en nosotros es nuestra prueba de que somos perdonados ante los ojos de Dios a pesar de que nos sintamos culpables. Si nosotros, al igual que Job, estamos buscando verdaderamente a Dios, podemos enfrentarnos a las acusaciones de otros así como a nuestras propias dudas. Si Dios nos ha perdonado y nos ha aceptado, verdaderamente hemos sido perdonados.

_Adaptado de la Biblia del Diario Vivir._
September 1, 2026 5