🇺🇸 Liam Ramos, un niño de apenas cinco años con chaqueta a cuadros y gorro azul, fue detenido junto a su padre por un agente de inmigración en su hogar de un suburbio de Minneapolis. Ambos, peticionarios de asilo, se han convertido en símbolo del drama que viven miles de familias migrantes en Estados Unidos.
Lo que ocurre en Minneapolis no es un hecho aislado, sino el reflejo de una maquinaria represiva que criminaliza la migración y utiliza la fuerza contra los más vulnerables. La detención de menores por parte del ICE reproduce métodos de separación familiar que evocan oscuros momentos históricos donde el poder justificaba sus abusos con argumentos de “seguridad” y “protección nacional”.
La niñez vuelve a ser víctima directa de la violencia institucional. Migrar no es un delito, sino un derecho humano reconocido en la Carta de las Naciones Unidas. Ningún Estado tiene la autoridad moral ni legal para arrancar niños de sus familias ni usarlos como instrumento de miedo o control social.
_ @CubaXSiempre _






