“El demonio maligno del judaísmo es... el fariseísmo. Es, ciertamente, el portador de la esperanza del Mesías, pero simultáneamente es el guardián que impide que llegue cualquier Mesías... Esa es la forma específica y más peligrosa de la negación judía del mundo... El fariseo niega activamente el mundo. Él se asegura de que, siempre que sea posible, nada tome forma; y, al hacerlo, es impulsado por una emoción demoníaca. Esta aparente negación es, por tanto, en realidad un tipo particularmente violento de afirmación del mundo, pero con síntomas negativos.
El fariseo estaría acabado si a su alrededor la vida no deseara cobrar forma una y otra vez, pues entonces su función vital de negación dejaría de tener utilidad... Son el espíritu que siempre niega y que, mediante una afirmación extática de una existencia utópica que jamás podrá ser, oculta la llegada del Mesías. Tendrían que ahorcarse como Judas, si este realmente viniera, puesto que son completamente incapaces de decir «sí».”
@confederacion1

July 20, 2026 176 1 4