SEPTIEMBRE 2026°
Una de las cosas que se han movido, y que pueden continuar movilizándose, tiene que ver con las estructuras, los patrones y las programaciones que permanecen en el inconsciente. Muchas de ellas están vinculadas a heridas de la infancia, cuestiones emocionales y también a la relación con la abundancia, tanto desde lo individual como desde lo colectivo.
Y siempre vamos a partir de la temporada de eclipses, porque allí se originó todo este movimiento.
Energéticamente, como seres humanos, estamos conectados a través de todas nuestras células, y de alguna manera esos movimientos van permitiendo que determinadas cosas comiencen a soltarse y liberarse.
Ahora bien, queda bastante claro que liberar cosas no siempre es agradable.
Seguramente, aunque no es mi especialidad, si es que tengo alguna en este terreno, existe aquí un proceso importante de curación que también está marcado por Quirón. De alguna manera, aquello que lastima busca ser visto, aunque no nos demos cuenta de ello o aunque sí seamos conscientes de lo que está ocurriendo.
Por eso puede producirse una salida, una liberación de todo aquello que permanece herido, para comenzar a alejarnos de esa frecuencia de temor y dolor que ha formado parte de la estructura en la que nos hemos desarrollado.
Y no estoy hablando solamente del presente.
Es una estructura que atraviesa la historia de la humanidad y que también tiene relación con la limpieza de todo tipo de traumas acumulados, sean conscientes o inconscientes, pertenecientes a esta vida o, desde esta perspectiva energética, incluso a otras experiencias.
También pueden movilizarse cuestiones relacionadas con el trauma sexual, donde la manipulación ha sido más que evidente a lo largo de nuestra historia.
La energía de Quirón tiene, en general, esa característica, y durante este período puede encontrarse especialmente activa, influyendo profundamente en cuestiones emocionales y en dolores que todavía permanecen abiertos.
También puede tocar la vulnerabilidad, la incertidumbre y las relaciones en general. Y cuando todo esto comienza a movilizarse, pueden aparecer en la superficie algunas de esas energías que no son precisamente agradables: incertidumbres, temores ocultos, rechazos y todo aquello que hemos mantenido guardado durante mucho tiempo.
También pueden producirse movimientos a nivel físico, particularmente en los huesos, la espalda y la zona baja de la espalda.
Hay además determinados lugares del cuerpo donde pueden permanecer asociadas experiencias sexuales, cuestiones censuradas o castigadas, deseos que no fueron manifestados, experiencias de la infancia y complejos o traumas que, de una manera u otra, existen en todos y en todas.
Quizás algunas personas hayan estado experimentando cosas de este tipo durante estos días y no tengan todavía una comprensión clara de lo que está ocurriendo con todo eso.
Este período puede funcionar, entonces, como un tiempo de ajuste y de limpieza de las heridas emocionales. Todo remanente complejo, todo trauma y todo aquello que haya sido reprimido o que haya quedado lastimado puede comenzar a movilizarse.
La herida vinculada con la energía femenina y con la sexualidad puede hacerse particularmente evidente, aunque intuyo que este movimiento también alcanza a lo masculino.
Y si al escuchar todo esto algo te resuena, quizás simplemente sea porque la energía está movilizándose por allí.
El descanso puede volverse un poco más complejo. Los sueños también pueden presentar mayor intensidad, confusión o incluso algunas pesadillas.
Pueden aparecer dolores de cabeza, molestias en los dientes, manifestaciones en la piel, movimientos en los huesos, una actividad diferente del sistema urinario, hinchazón, cierto revoltijo interno, movimientos del sistema nervioso o ansiedad.
La ensalada está completa.
Por eso, ayúdate siempre.
Escucha tu cuerpo, observa lo que está ocurriendo y busca aquello que necesites para atravesar este proceso de la mejor manera posible.
Ánimo
Eduardo Ostranjov
Canal Natural de Sanación Sirio 🌟
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