¡𝐏𝐑𝐄𝐒𝐄𝐍𝐓𝐄𝐒!
El 15 de agosto de 1936, 28 almerienses -entre sacerdotes, religiosos y falangistas- fueron asesinados en la playa de la Garrofa por milicianos del PSOE.
Sus cadáveres fueron atados y arrastrados por barcas de pescadores hacia dentro del mar. Unos días después, el mar devolvió los cuerpos a la playa del Zapico en Almería, dando a conocer el crimen.

















