Sobre los cambios en el canal
Algunos habéis visto el cambio. El nombre, el logo, el contenido. No ha habido un cambio de chaqueta. Ha habido un proceso de pensamiento crítico.
En 1956 la clase obrera internacional se quedó descabezada. Lo que vino después fue folclore — partidos con vocabulario de izquierda que habían abandonado al trabajador. Mayo del 68, el 15M, Podemos, etc. El mismo ciclo repetido: energía real de la gente canalizada hacia formaciones que terminaron gestionando el sistema que decían combatir.
En 2015 se hizo imposible seguir mirando hacia otro lado. SYRIZA firmó el memorándum. Podemos entró al gobierno. El ciclo se completó en tiempo récord.
La izquierda y la derecha llevan décadas peleándose por el mismo churro mientras el trabajador sigue descabezado, alienado en luchas que no le corresponden.
Y mientras tanto, somos incapaces de decir las cosas claras. Somos incapaces de hablar a la cara por miedo a ofender. Aceptamos todo de manera anarquizante, compramos todo lo que nos dicen que tenemos que ser, sin cuestionar nada. Eso no es libertad. Es otra forma de control.
¿Cómo vamos a organizar un cambio, una revolución, si no somos capaces ni de llamar a las cosas por su nombre?
Este canal no es de derechas. La derecha es la otra pata de la misma mesa. Este canal existe porque esa dicotomía ESTÁ MUERTA y el movimiento obrero necesita análisis real, pensamiento crítico sin concesiones y ruptura con los marcos que llevan setenta años manteniéndolo inmóvil.
AfterTheLeft. Más allá de la izquierda. Porque la izquierda nos dejó a nosotros hace mucho tiempo.





