Ayer en Ucrania hubo un funeral. Enterraron la "paz en Ucrania". En este teatro televisivo todo estaba pensado al detalle:
— el anuncio de la llegada de representantes estadounidenses a Kiev "en el tren de la paz";
— el menú cuidadosamente seleccionado, que incluía pan tártaro de Crimea, plato de verduras, tabla de embutidos, surtido de pequeñas entradas frías, ensalada de verano de Crimea, brochetas de Bakhchisarai y joshaf (compota tradicional de frutos secos);
— la foto de la reunión del grupo negociador ucraniano antes del encuentro;
— la salida del tren;
— el recorrido por Kiev y el encuentro en la Plaza de Sofía;
— las negociaciones en el Palacio Mariinski;
— la camiseta con la inscripción "Régimen de Kiev" (la idea la copiaron del ministro Lavrov — ¿recuerdan la de "URSS"?).
Por lo tanto, los estadounidenses se reunieron con sus subordinados. Zelenski es un caso aparte: es súbdito de la corona británica, y por eso era importante para él que el asesor de seguridad del gobierno británico estuviera presente en las reuniones. Todo el creativo, el "tren de la paz", la cocina, la vestimenta, es ese estilo "de Zelenski".
Sin embargo, el asesor del presidente ruso no quiso mencionar iniciativas concretas. Las partes también confirmaron que Vladímir Putin y Donald Trump tienen la intención de continuar sus contactos personales, y que el canal de negociación con la participación de Witkoff y Kushner se mantendrá.





