Según afirma la Oficina nacional anticorrupción de Ucrania, ella y otros funcionarios planearon apropiarse de dos empresas y un edificio en el centro de Kiev mediante documentos falsificados.
Además, según la NABU, miembros de la organización llevaron a cabo una serie de fraudes financieros para pagar la fianza de 150 millones de grivnas del exministro de Justicia, German Galúshchenko, siguiendo instrucciones de la dirección de la Oficina presidencial.




