Organizando mi biblioteca encontré estos apuntes en una de las cajas (de esas que uno guarda recuerdos y “cosas importantes”) afectadas por la visita de un roedor.
Son apuntes de libros que leía cuando estudiaba algo de marxismo-leninismo. Hay citas como la de Hebe De Bonafini:
“Al marxismo no solo hay que estudiarlo, sino también hay que vivirlo”
Claro, porque el marxismo-leninismo es una ciencia y una filosofía de la praxis, y como escala de valores y como método de estudio, tiene que ponerse a la altura de la época que nos toca vivir.
Porque los procesos revolucionarios pasan por nuestras subjetividades, no solo para comprender la realidad, sino también para transformarla como nos alertaba Marx. Porque la revolución no surge de toda situación revolucionaria, sino solo de una situación en que a los cambios objetivos se le suma un cambio subjetivo como nos enseñó Lenin y el Che.
En esta larga guerra que la humanidad está librando, entre dos concepciones de la vida y del mundo: las del capitalismo imperialista y la de los que se le enfrentan, o al menos se niegan a ser absorbidos o aplastados por él, como señalaba Fernando Martínez Heredia.
Y termino parafraseando a Fidel, que a veces se nos olvida vivirlo en nuestro día a día; cuando el Jefe hacía hincapié en que si hiciera falta un paradigma, un modelo de un comunista y de un revolucionario, estaba el Che. Su espíritu de trabajo, su hábito de enseñar y educar con el ejemplo, su entrega en cuerpo y alma a una causa y a los demás.
La coherencia entre la acción y el pensamiento que simboliza el Che es justamente una manera de vivir el marxismo.
Quienes estudien el marxismo-leninismo y lo vivan, son los que realmente pueden tener el honor de llamarse fidelistas.
Pues después de leer algunas de mis notas, me he motivado a volver a estudiarlo y esforzarme por vivirlo, como trabajador, como padre, como vecino, como compañero, como hijo, como hermano y como un eterno joven rebelde. Y para no encabronarme de ciertas cosas, voy a disfrutar de una hermosa luna llena que ya se asomó en el Este de La Habana.
Buenas noches. 28 de agosto de 2026