En la Fase de Reparación (PCL) de los colectores, las micobacterias (como el Bacilo de Koch) realizan la demolición por necrosis caseosa (tuberculosis renal) de las células tumorales que se multiplicaron en Fase Activa para absorber agua. Esta fase suele acompañarse de orina turbia, pus, pérdida de albúmina (proteinuria) y una gran propensión a infecciones oportunistas.
Acción Antimicrobiana Selectiva por Tamaño y pH: A diferencia de los antibióticos alópatas convencionales (que actúan por envenenamiento generalizado y barren con la microbiota simbiótica, debilitando al organismo), el ClO2 funciona exclusivamente por oxidación selectiva. Al tener un potencial de oxidación (ORP) de solo 0.95 V, es completamente inofensivo para las células humanas sanas (las cuales poseen sistemas de defensa antioxidante y un voltaje transmembranal negativo), pero elimina de forma inmediata a virus, hongos y bacterias anaeróbicas oportunistas por diferencia de pH.
Modulación de la Tuberculosis Renal: El dióxido de cloro permite que las micobacterias y el Bacilo de Koch lleven a cabo la demolición del tejido tumoral redundante de forma controlada, pero evita la proliferación de bacterias oportunistas (como Proteus mirabilis, Pseudomonas o Escherichia coli) que comúnmente causan infecciones de vías urinarias secundarias e interfieren con la curación.
Protección contra la Uremia y Detoxificación: El Dr. Eduardo Insignares ha documentado que el CDS (Solución de Dióxido de Cloro) ayuda a mejorar los niveles de oxigenación en pacientes graves con daño renal agudo, ayudando a normalizar la diuresis y a estabilizar el aclaramiento de creatinina y urea. El residuo de la molécula ayuda a romper el biofilm bacteriano y moco acumulado en los túbulos colectores en fase de caseificación, favoreciendo una evacuación limpia de los detritus celulares hacia la pelvis renal.
✅ Protocolos de Aplicación Recomendados para Acompañamiento Renal
Vía Oral (Protocolo C - Universal): Es el protocolo de elección para el tratamiento y limpieza general de toxinas. Consiste en diluir 10 ml de CDS concentrado a 3000 ppm en 1 litro de agua mineral fría, repartiendo el contenido en 10 tomas diarias (una toma de 100 ml cada hora). Esto provee una dosis terapéutica sumamente segura de 0.25 a 0.50 mg/kg/día, situada 6 veces por debajo del límite de toxicidad de no efecto observado (NOAEL).
Vía Rectal (Protocolo E - Enemas): Considerado por clínicos de la COMUSAV como uno de los métodos más eficaces e inocuos cuando el consultante experimenta cólicos intensos, náuseas o le cuesta deglutir. El gas del dióxido de cloro es absorbido de forma sumamente rápida por las paredes capilares del colon, viajando a través de la vena porta directamente hacia el hígado y el circuito renal en cuestión de minutos, descongestionando los filtros y reduciendo de inmediato el cansancio o la fatiga biológica de la reparación.
🧘♂️ El uso compasivo y consciente del CDS en la consulta integrativa —con el debido consentimiento informado del paciente— representa un recurso biofísico de inestimable valor para pacificar el territorio renal de forma inofensiva y respetuosa con las leyes de la biología y los tratamientos alópatas.
