Hace exactamente un año, un robot humanoide chino apenas podía completar una carrera sin perder estabilidad. Hoy corre a más de 50 km/h.
No estamos comparando dos generaciones tecnológicas separadas por una década. Ni siquiera por cinco años.
Son 12 meses.
Y probablemente esta sea la parte más importante de la revolución de la IA que todavía estamos infravalorando: cuando la inteligencia artificial abandona la pantalla y adquiere un cuerpo, el ritmo de mejora del software empieza a trasladarse al mundo físico.
Hasta ahora nos hemos acostumbrado a que un modelo de IA quede obsoleto en meses. Pero seguimos pensando en robots, fábricas y máquinas con los ciclos de innovación industriales de siempre.
Ese supuesto puede estar a punto de romperse. China está combinando IA, robótica, capacidad industrial, cadenas de suministro y fabricación a escala. Y si esta curva de progreso continúa, la pregunta ya no será cuándo llegarán los robots humanoides capaces de realizar tareas humanas.
La pregunta será a qué velocidad se desplegarán cuando estén preparados.
Mira el vídeo otra vez.
Entre las dos imágenes solo ha pasado un año.
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1August 25, 2026 14K 13 85