Dentro del espectáculo “El Romance de un Pueblo”, presentado como celebración de 3.000 años de historia, apareció una figura de Moloch… el dios cananeo ligado históricamente a sacrificios de niños.
Despierta.
Se vendió como representación cultural.
Pero la elección del símbolo no pasa desapercibida: precisamente la deidad asociada a los rituales más oscuros de la antigüedad.
¿Simple recreación histórica…
o un mensaje cifrado disfrazado de espectáculo masivo para las élites de la época?
Las imágenes existen.
El contexto también.
Y la pregunta sigue abierta casi un siglo después.
Cuando el poder elige qué dioses mostrar en público, conviene mirar dos veces.
Comparte si también te resulta demasiado coincidente. 🔥👁️📜
La realidad que conoces fue construida sobre cosas que aprendiste a aceptar sin cuestionar.