La diferencia es que en el caso de Epa Colombia la justicia consideró que hubo daños y una conducta delictiva. Ahora, frente al ICBF, las autoridades también anunciaron investigaciones para identificar a los responsables de la vandalización y determinar las acciones judiciales correspondientes.
La protesta es un derecho, sí. Pero otra cosa es justificar que una entidad pública sea pintada o dañada como si eso dejara de ser vandalismo dependiendo de quién lo haga. Esa es precisamente la discusión que ahora queda sobre la mesa.
2September 8, 2026 516