Un sábado, Jesús iba atravesando unos sembrados y sus discípulos arrancaban espigas al pasar, las restregaban entre las manos y se comían los granos. Entonces unos fariseos les dijeron: «¿Por qué hacen lo que está prohibido hacer en sábado?»
Jesús les respondió: «¿Acaso no han leído lo que hizo David una vez que tenían hambre él y sus hombres? Entró en el templo y tomando los panes sagrados, que sólo los sacerdotes podían comer, comió de ellos y les dio también a sus hombres».
Y añadió: «El Hijo del hombre también es dueño del sábado». Palabra del Señor.
REFLEXIÓN: De los tres evangelistas sinópticos, san Lucas nos presenta la redacción más breve respecto a este episodio de la polémica de Jesús sobre la observancia del descanso sabático. En su origen, esta ley fue una ley razonable, que evocaba la liberación de los trabajos de la esclavitud en Egipto y el “descanso” del Creador al séptimo día (Cfr. Gen 2, 2). Jesús, en el lugar paralelo de san Marcos afirma: «El sábado se hizo para el hombre, y no el hombre para el sábado» (Mc 2, 27) y en san Mateo justifica la supuesta infracción de los discípulos que arrancaban granos: «porque tenían hambre» (Mt 12, 1).
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Recibe, Señor, nuestras humildes ofrendas en la conmemoración de santa Teresa para que, al participar en este sacramento, seamos inflamados en la caridad y consumados por el celo de la salvación de las almas. Por Jesucristo nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Mt 25, 40
En verdad les digo que cada vez que lo hicieron con uno de estos, mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicieron, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor Dios nuestro, los santos misterios que hemos recibido, incrementen en nosotros el ardor de la caridad con el que santa Teresa gozosamente amó y sirvió a tu Hijo Jesucristo en los pobres. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.
September 5, 2026 20