Comentario a Mateo 25, 1-13: Cuando se cree que Jesús es el Hijo de… — Algo del Evangelio — TG.ME

Comentario a Mateo 25, 1-13:

Cuando se cree que Jesús es el Hijo de Dios realmente, cuando se cree que es Dios hecho hombre, un hombre que al mismo tiempo era Dios, o sea, que ese hombre, Jesús, es nuestro “todo”. Cuando se cree en serio y con esa convicción tan profunda, difícilmente una dificultad, un dolor, una decepción, un sufrimiento profundo, nos haga perder la fe, que nos fue revelada por el Padre que está en el cielo. Sí podemos tropezar, caer, desanimarnos, pero ¿perder la fe? Difícil. Cuando se tiene esa fe profunda, diría que no hay ventarrón que la pueda voltear. Pedro pudo decir eso ese día por gracia y desde ahí, aunque cayó muchas veces y lo sabemos (dudó, prometió y no cumplió, traicionó), en el fondo, jamás perdió la fe, la confianza, la certeza íntima del corazón, que Jesús no era un hombre más. No era un hombre cualquiera.
Alguien me dijo una vez: “Padre, usted en la misa del domingo nos dijo que pensemos quién era Jesús para nosotros. ¿Puedo decirle quién es para mí?” “Sí- le dije- con gusto”. “Para mí, Jesús es mi único salvador, mi único maestro. Qué lindo, ¿no? ¿Vio qué lindo?” me terminó diciendo, como necesitando que le afirme su afirmación. “Sí, muy lindo. Muy lindo, la verdad” le dije. La verdad es que es gratificante que alguien diga eso frente a los demás en una reunión, que lo diga con tanta frescura y amor, sintiendo verdaderamente lo que dice y no teniendo vergüenza. Vos pensarás “y bueno… en un ambiente de Iglesia es fácil”. Y sí, es verdad, puede ser, pero hay que decirlo. También, no dijo es mi salvador y mi maestro, sino que dijo una palabra muy importante: “mi único, mi único salvador”. Hay muchos que se creen los salvadores de nuestras vidas, muchos que se hacen los maestros, pero para los que tenemos fe en realidad tenemos que volver a decir que hay un solo maestro y un solo salvador: es Jesús. Eso es tener fe. Sabiendo y creyendo esto, ¿qué nos puede quitar la fe? ¿Quién nos puede quitar la fe? Así lo dice San Pablo: “¿Quién podrá separarnos del amor de Cristo? ¿Las tribulaciones, las angustias, la persecución, el hambre, la desnudez, los peligros, la espada?” Si perdemos la fe, si se enfría, es por falta de amor en el fondo, por falta de perseverancia, por falta de oración, por recurrir a otras cosas que nos hacen perder el tiempo, por olvidarnos de esta verdad tan linda: mi único salvador, mi único maestro. Repetítelo al corazón. Repetí lo que me dijo esa buena señora, una vez: “Jesús sos mi único salvador, mi único maestro. No permitas que busque otras salvaciones por ahí”.
August 27, 2026 2.6K 9