El azar no talla cristales
Solo hace falta un microscopio para asomarse a un mundo que normalmente no vemos. Un copo de nieve, observado de cerca, muestra una geometría tan precisa y delicada que parece el trabajo de un artesano. Aun así hay quien lo llama “accidente”.
La Biblia dice que la creación proclama la gloria de Dios (Salmo 19:1). No pretende convertir cada detalle en una ecuación que pruebe su existencia; más bien afirma que el universo refleja sabiduría, poder y grandeza.
Cada cristal de nieve surge obedeciendo las leyes físicas que Dios puso en marcha. Conocer cómo funcionan esos procesos no resta maravilla: al contrario, cuanto más entendemos el orden del mundo, más causa admiración.
La próxima vez que mires un copo de nieve, piensa que incluso lo muy pequeño puede provocar una pregunta grande: ¿no invita una belleza así a contemplar a su Creador?
#CaminarDiario

August 23, 2026 35 2