A veces no estamos presos porque no exista una salida, sino porque nos acostumbramos demasiado a la prisión.
Jesús ya nos ofreció libertad, perdón y una vida nueva, pero muchas veces seguimos escogiendo las “migajas” del mundo: placeres momentáneos, hábitos que nos atan y cosas que nunca podrán llenar el corazón.
La llave está ahí. La puerta puede abrirse. Pero hay una decisión que nadie puede tomar por nosotros.
No te conformes con migajas cuando Cristo te ofrece verdadera libertad. 🙏
📖 “Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres.” — Juan 8:36
¿Y tú, qué necesitas soltar para comenzar a vivir en la libertad que Jesús te ofrece?
August 22, 2026 26