Una cosa es defender la libertad y otra muy distinta reducirla a la libertad del mercado, la propiedad privada y el beneficio económico. El vídeo utiliza para ello una escena de Los Simpson y la convierte en una metáfora especialmente acertada. El espectacular OVNI aparece identificado con Milei y los «libertarios»: algo aparentemente nuevo, rompedor y antisistema. Pero el artefacto comienza a desmontarse hasta que finalmente aparece debajo Domingo Felipe Cavallo, caracterizado como «NEOLIBERALISMO», en un helicóptero destartalado y acompañado de bolsas llenas de dinero. Y la elección de Cavallo no es casual. Fue ministro de Economía durante la presidencia de Carlos Menem y una de las figuras fundamentales de las reformas económicas argentinas de los años noventa: convertibilidad, privatizaciones, apertura económica y políticas de mercado. Años después volvió al Ministerio de Economía durante la presidencia de Fernando de la Rúa, en 2001. Ahí está precisamente la sátira del vídeo: cuando se desmonta el espectacular envoltorio libertario, debajo aparece el viejo neoliberalismo argentino. Y existe además una paradoja histórica en la utilización de la palabra libertario. Mucho antes de Milei y del actual libertarismo de derechas, el término estuvo estrechamente relacionado con el anarquismo y el socialismo libertario. Esas corrientes no se limitaban a cuestionar el poder del Estado: también combatían las concentraciones de poder económico y las relaciones de dominación privadas. Por eso una cosa es defender la libertad individual frente al Estado y otra concluir que libertad = mercado. El poder no desaparece necesariamente porque el Estado retroceda: también puede concentrarse en grandes fortunas, empresas, monopolios y grupos económicos capaces de ejercer una enorme influencia sobre la sociedad. El libertarismo histórico aspiraba precisamente a una sociedad donde el individuo estuviera libre de toda forma de dominación, no simplemente a sustituir el poder público por el poder económico privado. Así que cuando hoy alguien pretende convencernos de que «libertario» significa necesariamente neoliberal o anarcocapitalista, conviene recordar que la palabra libertario tiene una historia bastante más antigua. La escena de Los Simpson, modificada para el vídeo, lo resume perfectamente: Milei y los «libertarios» por fuera. Cavallo y el viejo neoliberalismo por dentro. Cambia el envoltorio. La pregunta es cuánto ha cambiado realmente lo que lleva dentro.
Una cosa es defender la libertad y otra muy distinta reducirla a la… — Tecnología fin del Sistema — TG.ME
August 21, 2026 10