Lunes, 31 De Agosto : Carta del papa Francisco, 30 de mayo de 2020… — Luz y Sal — TG.ME

Lunes, 31 De Agosto : Carta del papa Francisco, 30 de mayo de 2020 Reflexión. Piensen en lo que más quieren pues Dios, a quien le encanta vernos felices como buen padre, nos lo quiere dar porque nos ama. ¿Alguna vez han pensado cuál es la cosa que Dios quiere más? Lo que más me impresiona de los deseos de Dios es que se preocupa tanto por nosotros, sus hijos. Si estamos tristes Él está ahí para consolarnos, si nos sentimos perdidos o cansados nos ayuda a liberarnos de toda preocupación y abrazar su camino que es suave y llevadero, pero no puede hacer nada de esto si no le dejamos. Él respeta nuestra libertad. Hay que abrirle la vida a Cristo para que nos haga los milagros que necesitamos en nuestras vidas. Su sola presencia ya hace mucha diferencia. Es muy hermoso ver cómo gente pone imágenes religiosas u objetos de devoción en sus coches, casas, aparatos electrónicos, etc., porque no son solo adornos bonitos, sino que son como ventanas al cielo y puentes por los que puede pasar la gracia. El solo hecho de ver estos objetos nos sirve como recuerdo de las realidades que nos trascienden y nos recuerdan el cielo que es nuestro último destino. Y aún más nos hacen presente el misterio de Cristo, es como si Él nos hablara y dijera, «estoy aquí», «soy real». Cristo es un Dios de personas concretas. En la Biblia leemos historias de gente con nombre a la cual, cuando está en apuros, Dios sabe cómo ayudarlos. Dios se presenta para dar su gracia a través de intermediarios humanos. Así como una buena comida no se hace sola, sino que para ser algo rico se necesita una persona que sepa cocinar bien, Dios se nos presenta a través de las personas que nos rodean, nosotros nos tenemos que poner los lentes de la fe para verlos. Pidámosle al Señor que nos abra los ojos para descubrir su presencia y ayuda en nuestras vidas. «Siempre y a todas partes, llevamos en nuestro cuerpo los sufrimientos de la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo”. Participamos con Jesús de su pasión, nuestra pasión, para vivir también con Él la fuerza de la resurrección: certeza del amor de Dios capaz de movilizar las entrañas y salir al cruce de los caminos para compartir “la Buena Noticia con los pobres, para anunciar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, para dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor”, con la alegría de que todos ellos pueden participar activamente con su dignidad de hijos del Dios vivo. Todas estas cosas que pensé y sentí durante este tiempo de pandemia quiero compartirlas fraternalmente con ustedes para ayudarnos en el camino de la alabanza al Señor y del servicio a los hermanos. Deseo que a todos nos sirvan para “más».

August 31, 2026 63