Al meterse el sol, todos los que tenían enfermos se los llevaron a Jesús y él, imponiendo las manos sobre cada uno, los fue curando de sus enfermedades. De muchos de ellos salían también demonios que gritaban: «¡Tú eres el Hijo de Dios!» Pero él les ordenaba enérgicamente que se callaran, porque sabían que él era el Mesías. Al día siguiente se fue a un lugar solitario y la gente lo andaba buscando. Cuando lo encontraron, quisieron retenerlo, para que no se alejara de ellos; pero él les dijo: «También tengo que anunciarles el Reino de Dios a las otras ciudades, pues para eso he sido enviado». Y se fue a predicar en las sinagogas de Judea. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN: En las abundantes sanaciones que refiere este pasaje se realiza el programa mesiánico de liberación confiado a Jesús, como poco antes lo expuso Él mismo en la sinagoga de Nazaret. En este pasaje encontramos tres secciones: La curación de la suegra de Pedro. La sanación de numerosos enfermos. Y, finalmente, su actividad misionera como profeta itinerante. Sus milagros deben enfocarse desde la perspectiva en que Él mismo lo hizo en repetidas ocasiones, es decir, desde la “liberación integral” que el Reino de Dios ofrece amorosamente a cada hombre.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Al conmemorar al beato Bartolomé Gutiérrez, te rogamos, Señor, que derrames desde el cielo tu bendición sobre esta ofrenda que te presentamos, a fin de que, al recibirla, no sólo quedemos limpios de toda culpa sino también seamos saciados con los manjares celestiales. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Mt 13, 8. 23
La semilla que cayó en tierra buena son aquellos que con un corazón bueno y sincero dieron fruto a su tiempo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que nos vivifiquen, Señor, los dones sagrados que hemos recibido, para que, quienes nos alegramos al conmemorar al beato Bartolomé Gutiérrez, aprovechemos también su ejemplo de ardor apostólico. Por Jesucristo, nuestro Señor.
September 2, 2026 50