Inglaterra ostenta un récord singular en la historia de la Copa del Mundo: es la selección con más partidos empatados, con un total de 22.
De esos encuentros, 13 terminaron 0-0, lo que la convierte también en el equipo con más partidos sin goles en los Mundiales. Este dato refleja un estilo de juego que, en varias ediciones, priorizó la seguridad defensiva por encima del riesgo ofensivo.
El contexto es claro: mientras otras selecciones como Brasil o Alemania destacan por sus victorias y goles, Inglaterra se ha ganado la fama de ser el “rey de los empates”, especialmente en fases de grupos donde buscaba asegurar la clasificación sin arriesgar demasiado.
Este récord muestra cómo las estadísticas también pueden contar historias: no sólo de triunfos o derrotas, sino de estrategias que marcaron la identidad de un equipo en el máximo torneo del fútbol.
Fuente: 🏷🔎 @DatosCuriosos




